La finca El Ocaso, a lo largo de 2 años, ha ido transformando sus 18 hectáreas de cafetales de agricultura convencional a regenerativa. El uso de materiales orgánicos, microorganismos, hongos y bacterias antagonistas ha mejorado mucho la salud del suelo y, por tanto, la calidad del café. Además de desarrollar un programa turístico, la finca también trabaja con mujeres cabeza de familia para poner en marcha programas sociales en pro del bienestar de las familias locales.