En Turbo, Urabá antioqueño, la Reserva Surikí demuestra que el turismo puede ser una herramienta para regenerar la vida. Liderada por Enilda Jiménez, esta iniciativa integra agricultura regenerativa, ganadería en equilibrio y restauración de ecosistemas, generando experiencias donde las personas se reconectan con el bosque, el río y las comunidades que los habitan.
Surikí protege el corredor biológico Darién–Avive mediante turismo científico, comunitario y educativo, restauración natural del bosque y monitoreo de fauna silvestre. Cada visitante se convierte en parte activa del cuidado del territorio, mientras los suelos se recuperan, las aves regresan y las familias fortalecen su orgullo y arraigo.
Surikí es una invitación a producir, viajar y vivir de otra manera: una que regenera la naturaleza y fortalece a las comunidades que la cuidan. Donde el turismo regenera la vida que el territorio merece.
¿Quieres conocer cómo el turismo puede regenerar ecosistemas y comunidades? Descubre más sobre la Reserva Suriki y sus experiencias regenerativas. Comparte esta historia para que más viajeros se animen a sanar la tierra mientras la recorren.